Extraño tu voz.

Extraño tu voz 
como si me faltara 
algo de mi vida. 

Te extraño a ti, 
como los desiertos 
extrañan la luvia.

Nada me sacia de ti. 
Te resucito 
en cada recuerdo.

Asi parece que no te has ido
pero te hecho de menos, 
como la tierra al mar. 

Nadie puede inaginar 
como te extraño, 
no puedo explicarlo. 

Como el desierto a la lluvia, 
como la tierra al mar, 
como la piedra a la arena.

Ya no pregunto 
donde estás, 
porque te hecho de menos.

Desierto y lluvia, 
tierra y mar, 
piedra y arena.


Dedicada a 
Mikel Martín Conde por Antonio Alvarez de Garmendia 

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