!Oh tú que me acusas!
Oh tú,
que me acusas por Su amor, ¡Cómo me acusas!
No me habrías acusado
si de Él hubieras sabido
por qué sufro.
Algunos van
en peregrinación,
la mía está ahí
donde yo habito.
Sacrifican el ganado
y yo,
mi alma y mi sangre.
Aquellos que,
sin la ayuda de los sentidos,
giran alrededor
de la Ka’aba,
giran alrededor de Dios,
quien les dispensa
del Lugar Sagrado.
Husayn Mansûr al-Hallaj
(Fars, Persia,
año 224 d.H.
857 d.C.)
Versión libre de Antonio Alvarez de Garmendia.
Comentarios
Publicar un comentario